30 kilos de pollo consumieron los chilenos en 2013

Un consumo per cápita de pollo similar al de los países de la OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) hubo en nuestro país durante 2013, puesto que la preferencia por esta carne llegó a los 30 kilos por persona, según un informe revelado –la semana pasada- por la Asociación de Productores Avícolas (APA). Los datos significan un incremento del 6% en relación a 2012 y contemplan el pollo nacional y el importado desde países como Argentina, Estados Unidos y Brasil.

A nivel general, el mercado de la carne en Chile ha llegado a un nivel similar al de países acomodados, con un promedio per cápita de 90 kilos al año. “Por ello, debido a que la carne se consume más habitualmente y el consumidor se ha vuelto más exigente, nos hemos enfocado a diversificar las ofertas con carnes blancas, con menos grasa, para que así la gente pueda optar según sus preferencias”, explica Jorge Besoaín, gerente de Ventas de Doña Carne.

Respecto al informe de la APA, Besoaín afirma que “el chileno consumo bastante pollo entero, trutro y pechuga, pues es una carne que al ser blanca, es más saludables, con menos grasa y baja en colesterol, lo que hace que año a año los chilenos aumenten su favoritismo por ésta. “Gracias a las diversas propiedades que posee la carne de pollo y también a su valor conveniente, se ha convertido en la carne predilecta para los paladares en nuestro país”, agrega.

Crece consumo de pechuga de ave

Los datos de la APA no son los únicos que dan a conocer que el pollo sea una fuente de proteínas apetecida en nuestro país, pues la última Encuesta de Industria Nacional de Cecinas, elaborada por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas) en 2013, reveló que los chilenos están consumiendo cada vez más pechuga de ave, cuya preparación aumentó un 985% en los últimos tres años, pasando de 971 toneladas a 10.540 toneladas.

El gerente de Marketing de PF Alimentos, Sergio Barrientos, destaca que precisamente en base a estas preferencias de los consumidores “la industria ha debido ampliar su mirada e innovar en la elaboración de productos y reorientar las cantidades según sus necesidades”. “Las cecinas forman parte de la vida de los chilenos y la fabricación de estos productos requiere que se potencien líneas que salgan del cerdo, como las de pavo y ave, dando el valor agregado de que, por ejemplo, contengan menos sodio”, precisa.