35% de los trabajadores chilenos sufre estrés post vacacional

De acuerdo a un estudio de Randstad España, la media de tiempo que necesitan los trabajadores de ese país para superar el estrés después del verano varía entre una y dos semanas (56% de los encuestados), más del 39% se adapta al ritmo de trabajo con el paso de un día, mientras que un 3,5% supera esta situación con más tiempo. Esta situación no está muy lejos de la realidad de Chile.

En nuestro país, un 35% de trabajadores sufre estrés post vacacional, sin embargo la mayoría de los chilenos padece algún tipo de trastorno emocional al volver a la oficina, aunque no se manifiesten todos los síntomas de esta enfermedad, que son irritabilidad, mal carácter, angustia, ansiedad y perder la calma con mayor facilidad, todos generados por el sobreesfuerzo físico, intelectual y/o la tensión emocional que significa pensar en volver a la rutina y al trabajo.

Paloma Alvear, psicóloga senior de Randstad Chile, señala que “si además de la presión de volver a la oficina sumamos la carga que significa la llegada de marzo, la vuelta de los niños al colegio, el pago de matrículas y la sensación de que tenemos que enfrentar un nuevo año, nos damos cuenta que no es fácil volver a la realidad. Además, comúnmente durante las vacaciones hay más tiempo para compartir con la familia y amigos, para divertirse, para salir de viaje y conocer lugares nuevos, por ejemplo, y nos cuesta dejar esto”.

Agrega que en Chile el promedio para superar este tipo de estrés varía entre 1 y 2 semanas, ya que no sería posible mantener ese ritmo indefinidamente. “Estas reacciones suponen un desgaste de recursos que van a producir finalmente agotamiento, malestar físico y psicológico, lo que puede provocar mayores equivocaciones en el trabajo que desempeña la persona y por consecuencia, menor productividad y efectividad. Sin embargo, no hay que alarmarse, debido a que si bien el hecho de acomodarnos nuevamente a nuestras responsabilidades puede generar agotamiento, volveremos a alcanzar el ritmo y rendimiento esperado”, asegura.

Para evitar el estrés post vacacional, la ejecutiva de la consultora multinacional de Recursos Humanos recomienda, previo a salir de vacaciones, dejar el trabajo realizado y adelantar todo lo que se pueda para las acciones que se sucederán durante la ausencia; hacer un listado de posibles contingencias con el plan de acción respectivo, los responsables de cada acción y los potenciales voceros y avisar a los contactos más habituales (internos y externos) para dejar cerradas las contingencias que pudieran surgir

Asimismo, durante las vacaciones es aconsejable realizar un “desintoxicación digital”: no pc, celular, mails ni reloj; “vivir el momento, ya que es la instancia del año para dejar de pensar en el trabajo. Las empresas siguen funcionando igual. Nadie es imprescindible; hacer todo lo que comúnmente no puede hacer durante el año por temas de tiempo y darse espacio para reordenarse mentalmente a nivel personal y familiar, restablecer prioridades”, señala.

Volviendo al trabajo la recomendación es plantearse objetivos sencillos y alcanzables, marcarse retos de fácil alcance en la primera semana para conseguir ir tomando el ritmo de a poco; mantener una actitud positiva ante el regreso a la oficina; planificar tareas y establecer un orden de importancia; si viaja es aconsejable regresar del viaje de vacaciones unos días antes a la fecha marcada como retorno a la oficina; y tener comunicación fluida con el grupo. “El primer o segundo día es preciso mantener una reunión informal con los compañeros de trabajo para que nos informen de lo acontecido durante la ausencia. Esta primera toma de contacto posibilitará conocer de inmediato y de primera mano los temas más urgentes”, afirma Alvear.

Según el estudio de Randstad España arroja que casi son escasas las diferencias de stress en función de la formación académica y en cuanto a la edad, mientras más años tenga la persona, más le cuesta volver a rutina. En cuanto a géneros, algo más del 60% de los hombres encuestados reconoce no sufrir depresión postvacacional, mientras que entre las mujeres este porcentaje se reduce a poco más del 48%. Sin embargo, estas diferencias entre géneros no se dan en todas las franjas de edad. En general, las mujeres mayores de 30 años tienen más responsabilidades familiares y por tanto la vuelta al ritmo habitual incluye también mayores responsabilidades en el área personal.