Alimentos funcionales, el principio para una mejor salud

En noviembre pasado se llevó a cabo en Santiago un simposio sobre alimentos funcionales. El evento organizado por ILSI Sur Andino reunió en un solo lugar a miembros de la comunidad científica, empresarial y de gobierno, ¿el objetivo? Dar a conocer los avances en esta área y compartir información sobre los nuevos productos que se están desarrollando. Para hablar de esta tema, Tecnomercado entrevistó a
Viviana Aranda, Presidenta de la entidad a cargo del encuentro.

¿A qué conclusiones llegaron en este simposio y cuáles fueron los temas pendientes o tareas que quedaron por hacer?

Dentro de las conclusiones generales encontramos que:

  • Para que un alimento sea considerado funcional, se debe demostrar mediante un respaldo científico comprobado, que indique que ejerce beneficios sobre la salud.
  • Existe un mercado en desarrollo para estos alimentos, la población está cada vez más interesada en productos que cuiden su salud, sin embargo, aún falta generar más interés para el consumo de la alimentación saludable.
  • Hoy en Chile se está realizando mucha investigación para el desarrollo de productos funcionales, así como también para verificar sus beneficios sobre la salud.
  • Hay algunos alimentos que están desarrollados o en desarrollo, pero no se pueden comercializar, ya que no existe un mensaje saludable aprobado por el MINSAL para ellos.
    Dentro de las materias pendientes se mencionó la necesidad de evaluar la comprensión de los mensajes saludables por parte de la población, la consideración de crear nuevos mensajes saludables que incluyan otros alimentos o ingredientes, así como también una actualización de los ya existentes.

¿Cuánto ha crecido en Chile el mercado de los alimentos funcionales en los últimos 10 años?

Al no estar claramente definidos, no existen muchos datos concretos, sin embargo, se observa una gran explosión de este tipo de alimentos desde la aparición de leches con calcio y bebidas lácteas con lactobacilos. El mercado mundial de alimentos funcionales creció desde el año 1995 al 2006 de US$30 billones a 47,6 billones. Según estudios de BBC Research, se espera que para el año 2013 el mercado mundial alcance los US$176,7 billones con un crecimiento anual del 7,4%

¿A través de qué vías se han dado a conocer al público y quiénes son su principal público objetivo?

Actualmente el público objetivo son las personas que se interesan en cuidar su salud, que están al tanto de los beneficios que producen este tipo de alimentos. Y gente que presenta trastornos gastrointestinales u otras patologías de cuidado nutricional.

Se dan a conocer a través de los medios de comunicación (TV, radios, revistas), a través de publicidad clásica y de publirreportajes, que entregan más antecedentes sobre las ventajas del producto, y también por medio de la labor del cuerpo médico. La mayoría de las empresas que comercializan alimentos funcionales cuenta con visitadores médicos encargados de hacer llegar la información científica a doctores y nutricionistas para que conozcan el producto y lo recomienden a sus pacientes.

En Chile existe una regulación para los mensajes saludables que pueden contener estos alimentos, no se puede mencionar un beneficio si éste no está comprobado, hay investigaciones que demuestran que estos mensajes son apreciados más por personas que están preocupadas de consumir alimentos saludables. La importancia de los mensajes es indicar que ayudan a prevenir o mejorar una enfermedad, pero no curan ésta para que no se generen falsas expectativas en el consumidor.

¿Cómo ha sido la recepción de éstos por parte de los retailers y cómo la industria de alimentos ha debido adaptarse a este nuevo concepto de comida?

En general la industria se ha debido preocupar más por los componentes de sus alimentos, esto porque el consumidor está cada vez más preocupado y con mayor información sobre las características y aportes nutricionales de éstos.

Los productos han sido bien aceptados por los retailers, si bien en un principio costó un poco más su inserción, consecuencia de que el producto era desconocido y el consumidor era más reacio a su compra, hoy en día se encuentra una amplia gama de artículos de este tipo, lo que refleja la buena disposición del retail por comercializar estos productos.

¿Qué son esencialmente los alimentos funcionales y cómo la gente puede distinguir a éstos de los convencionales?

El MINSAL define los alimentos funcionales y/o saludables como aquellos nutrientes, factores alimentarios o sustancias que se asocian como protectores o como reductores de algunos factores de riesgo para enfermedades o condiciones de salud del organismo.

Son alimentos que aparte de su función de nutrir, cumplen con la labor de ayudar a mejorar la salud. Un alimento puede ser funcional al adicionarle algún elemento beneficioso para la salud, o mejorar la biodispolinibidad de alguno que ya contiene en forma natural.

La gente los puede distinguir por los mensajes que se entregan en sus etiquetas, ya que en ellas están indicados el o los ingredientes que han sido adicionados o modificados para hacerlo un alimento funcional.

En general, el precio de los productos es más elevado, puesto que la adición de ingredientes genera un costo de producción mayor, a medida que aumente el consumo y se masifique más, se espera que estos precios se igualen a los productos convencionales.

Las diferencias de precio van desde un 10% hasta un 55% aproximadamente, dependiendo del producto y del lugar de comercialización.

¿Cuáles son sus principales beneficios para el organismo?

Los beneficios son múltiples y van a depender del tipo de ingrediente adicionado o alimento, pero generalmente van a ayudar a la prevención de enfermedades y mantención de un estado saludable.
Se pueden encontrar beneficios relacionados con mejorar la salud cardiovascular, adicionando fitoesteroles para disminuir el colesterol o ácidos grasos omega-3.

Existen innumerables productos con antioxidantes, los que contribuyen a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer.

Los productos con probióticos mejoran el sistema inmune y la función gastrointestinal, la misma labor que ejercen los prebióticos al contribuir al desarrollo de la flora intestinal.

Existen productos ricos en fibra, calcio y otros micronutrientes relacionados con la buena salud de las personas.

¿Qué debe contener la etiqueta de este tipo de alimentos para cumplir su requerimiento de funcionales?

Actualmente existe una regulación para los mensajes que deben aparecer en la etiqueta, principalmente para asegurar que el beneficio que ofrece el producto sea normado. Los mensajes saludables están formulados y administrados por el Ministerio de Salud y establecen criterios que deben cumplir los alimentos para poder ofrecer propiedades que ayudan a ejercen un efecto positivo en la salud.

Por ejemplo, para poder nombrar a un alimento como “Alto en Calcio” y establecer que su consumo puede mejorar la salud ósea, debe contener calcio de buena biodisponibilidad y una relación calcio/fósforo igual o superior a uno. Además el mensaje que se entrega debe ir sobre el marco siguiente: “actividad física permanente y una dieta saludable con suficiente calcio ayuda a mantener una buena salud ósea y puede reducir el riesgo de osteoporosis”. Regulaciones similares existen para la cantidad y tipo de grasa, fibra, micronutrientes que contienen, son adicionados o son eliminados de los alimentos.