ASACH: Presidencia con toque femenino

¿Qué sintió al ser escogida la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta de ASACH?
Para mí es un gran desafío que tomo con mucho entusiasmo y también con mucha responsabilidad, pues ésta es una industria que está inmersa en la vida cotidiana de todas las personas; involucra a quienes van al supermercado, los trabajadores, proveedores, contratistas, etc. Además, es una industria súper dinámica y me motiva la relación que existe con otros actores que se relacionan con ASACH en el día a día.
Me entusiasma el hecho de poder estar vinculada a la vida cotidiana de la gente y prestarle un servicio que afecta a las mujeres de manera especial, debido a que les permite ahorrar tiempo al contar con todas las cosas que necesitan en un mismo lugar, ajustándose a las necesidades del consumidor sea por precio, proximidad, etc.

¿Cuál cree que podría ser su aporte a esta Asociación?
Me gustaría que mi sello fuese una mayor cercanía y empatía con la situación de las personas: desde los usuarios hasta quienes trabajan en esta industria. También me desafía mucho el tema de cómo lograr mejores condiciones tanto para quienes trabajan en supermercados como para los que se benefician con el servicio que éstos proporcionan.

¿Qué porcentaje de mujeres trabaja en esta industria y cómo se pretende ampliar su participación?
Hoy el 51% de los trabajadores de los supermercados son mujeres, por tanto, es un desafío para nuestra industria generar oportunidades de carrera para ellas y que las mujeres lleguen a la toma de decisiones. Por otro lado, es una industria donde las decisiones de compra son principalmente de mujeres. Aproximadamente un 70% de las decisiones de compra son hechas por mujeres, no sólo porque van a comprar ellas mismas, si no que son ellas las que mandan a comprar a través de listas o encargos. Es importante relevar este poder de compra en la sociedad, para poder incorporar mejores servicios y productos a las distintos tipos de mujeres y sus múltiples etapas y circunstancias.

¿Cuáles son las falencias que hoy existen en materia de empleabilidad femenina?
Creo que esto no se reduce sólo a los supermercados. Hoy en día en las empresas -en general- todos los costos y beneficios asociados a los hijos están vinculados a las mujeres y eso encarece la contratación de éstas en materia de sala cunas, fueros, etc., recayendo toda la responsabilidad en ellas. Creo que como sociedad tenemos que garantizar que los hijos estén bien cuidados, pero que el costo de esto no esté asociado sólo a las mujeres. Por otra parte, también es esencial que en los hogares exista la corresponsabilidad en todo lo que se refiere a las tareas domésticas y de cuidado de dependientes, con objeto de que todos y todas puedan compatibilizar de mejor manera su quehacer en el hogar y su trabajo fuera de éste.

Las preocupaciones de la industria

¿Cuál es el balance que hace del feriado Bicentenario y en qué sentido afectó a la industria?
Frente a una situación de mucha incertidumbre, creo que los supermercados supieron adaptarse a tiempo frente a la anticipación con que se hicieron las compras. Primero, informando prontamente a los consumidores respecto de los horarios de atención. Esto significó una logística importante para poder reponer los productos a tiempo frente a la mayor venta de los días previos. Respecto del abastecimiento posterior, considero que no fue la catástrofe que se predijo por ahí, pero sí fue complejo hacer la reposición de todas las categorías y el quiebre de productos se dio de diferente manera de acuerdo a la categoría y zona geográfica.
¿Qué opina del proyecto de ley que propone transformar en irrenunciables los domingos?
Me preocupa el posible impacto al empleo, especialmente a las personas que trabajan jornadas parciales durante los fines de semana, que son las fechas en las que más se vende en los supermercados. También me preocupa el efecto que esta ley pueda tener en los consumidores, porque si pensamos que nuestro país tiene una alta tasa de jefas de hogar u hogares monoparentales en los que las mujeres trabajan hasta el día sábado, esas personas se verán afectadas, pues deberán optar entre estar con sus hijos o ir a hacer sus compras durante la semana. Considero, por tanto, que la mejor opción es lograr un entendimiento con los trabajadores; más que algo impuesto por ley, debemos tratar de llegar a soluciones a través de la autorregulación más que por normativa.

¿Cuáles son los principales desafíos del supermercadismo?
A mí me gustaría que lográsemos ser valorados como una industria de servicio de primera necesidad y eso significa estar muy cerca proveyendo todo lo que necesitan las personas y sus familias y en un solo lugar. También y relacionado con los trabajadores del sector, tenemos que ver cómo logramos un diálogo entre supermercadistas y colaboradores, para llegar a acuerdos laborales que sean beneficiosos para ambas partes. Por último, me gustaría que se valorara lo que están proporcionando los supermercados a sus trabajadores, por ejemplo, un buen clima laboral y la oportunidad de ser la puerta de entrada para muchas personas que desean acceder a un primer trabajo formal, en el que reciben formación y la posibilidad de hacer carrera o aumentar su empleabilidad.