Aumento en la demanda por estacionamientos de bicicletas en edificios de oficinas

222Durante los últimos años, el uso de la bicicleta aumentó de manera significativa, dejando de ser utilizada como un artículo netamente deportivo.

Como fue mencionado en el último estudio del Banco Interamericano del Desarrollo (Biciciudades, 2013), Santiago se encuentra entre las ciudades pioneras en Latinoamérica, gracias a sus habitantes que realizan hoy en día 3,0% de sus viajes cotidianos en bicicleta (Segundo lugar: Buenos Aires con un 2,0%).

La comodidad, la vida sana y la reducción en los tiempos de traslado son los factores que están convirtiendo a la bicicleta en uno de los medios de trasporte más valorados por los santiaguinos. Sin embargo, todavía hay espacio para mejorar las condiciones, ya que buena parte de los edificios comerciales y habitacionales no cuentan con estacionamientos adecuados para dejar las bicicletas.

Teniendo este déficit en su foco de trabajo, a fines de 2013 el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) anunció una modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) para aumentar el número de estacionamientos de bicicletas en edificios nuevos, ya sean de propietario privado o estatal. Con esto, la relación pasaría de un estacionamiento para bicicletas cada diez automóviles a un estacionamiento para bicicletas cada ocho automóviles, siempre y cuando el edificio tenga una carga superior a cien personas.

Hoy en día en el mercado de edificios de oficinas, los estacionamientos para bicicletas están considerados como un gran “plus”, aumentando por un lado los créditos para obtener un buen nivel en la certificación LEED (Certified, Gold, Silver, Platinum), y por otro lado, mejorar los beneficios para los usuarios finales otorgando asimismo un valor agregado al edificio.

En este contexto, un buen ejemplo es el edificio de oficinas Apoquindo 2929, en donde la desarrolladora Capital Advisor construyó más que 45 estacionamientos de bicicletas en el primer subterráneo del edificio para beneficiar a las personas que utilizan este medio de transporte para llegar a sus oficinas. Además dicho edificio, que tiene su recepción final en el último trimestre 2014, cuenta con instalaciones para los usuarios de bicicletas que llegan al edificio, dándoles la oportunidad de ducharse o cambiarse de ropa para luego subir a sus oficinas.

Cálculos referenciales

“Un estacionamiento de auto estándar tiene una dimensión de 2,50 mts. de ancho por 5,00 mts. de profundidad (12,5 m2), mientras un estacionamiento de bicicleta posee una dimensión de 0,75 mts. de ancho por 2,00 mts. de profundidad (1,50 m2). Esto nos indica que por cada estacionamiento de auto se obtienen cerca de 8 estacionamientos de bicicletas”, comenta Cristián Fuenzalida, Subgerente de Administración en NAI Sarrà. “Por otra parte, si se realizará un cálculo hipotético de venta de estacionamientos de bicicletas, considerando que el valor promedio de un estacionamiento de auto en el sector de El Golf es de aprox. 450.0 UF/unidad, se obtendría un valor de venta de 56 UF por estacionamiento de bicicleta. En caso de realizar el mismo ejercicio para un posible arriendo de estacionamiento de bicicletas, se obtendría un valor de arriendo de 0,50 UF/mes, es decir, un valor de $12.129 aproximadamente por el arriendo mensual de un estacionamiento de bicicleta”. (valor referencial de arriendo mensual de un estacionamiento de auto en El Golf: 4,00 UF/mes)

Infraestructura urbana V/S edificios de oficina

Hace algunos años las municipalidades dedicaban cada vez más trabajo en mejorar la red de ciclovías de Santiago, sobretodo en comunas como las de Providencia, Las Condes y Vitacura. Eso no solamente era para beneficiar los residentes de dichos sectores, sino asimismo para mejorar la conectividad con los principales polos empresariales en Santiago de Chile. No obstante, según Cristián Fuenzalida, es un proceso en camino que necesita ahondar en sus detalles: “Se ha visto un mejoramiento y ensanche de las calzadas de los ejes principales, pero no se ha incluido a cabalidad el uso de ciclovías en la trama urbana de estos sectores, que es la principal vía de acercamiento a los lugares de trabajo. Por el momento, encontramos este tipo de vías en calles secundarias que alimentan a las calles troncales. Este hecho produce un distanciamiento entre los ciclistas y edificios de oficinas, ya que las redes solamente llegan hasta ciertos tramos, mezclando peatones con ciclistas, exponiéndolos a accidentes. No obstante, si este medio de transporte sigue en aumento, la red de ciclovías tendrá que seguir mejorando y acortando la distancia con los lugares de trabajo. Además, mejorará la calidad de vida y ayudará a descongestionar las saturadas calles de Santiago, tal como ocurre en varias de las grandes ciudades europeas como Berlin, Munich o Amsterdam”.