Cambiar constantemente de empleo puede perjudicar el desarrollo de la carrera profesional

222Recién estrenado 2016, son muchos los que definen sus buenos propósitos para el Año Nuevo y los objetivos que desean cumplir en los próximos 12 meses. Entre ellos, la posibilidad de encontrar un nuevo empleo que, por qué no, sea mejor remunerado o entregue mejores condiciones. Así, los currículos empiezan a circular por el mercado y las empresas de reclutamiento especializadas tienen acceso a una gran variedad de perfiles profesionales, algunos de los cuales parecen ser un auténtico patchwork.

“Existen personas cuya carrera profesional se caracteriza por haber ido saltando de trabajo en trabajo en un período de tiempo muy corto. Son las que se conocen como Job Hoppers”, afirma la directora de Robert Half en Chile, Karina Pérez. “Ya sea por ambición, por un mejor salario, por ganas de progresar o porque consideran que en su labor actual no están lo suficientemente valoradas, estas personas están buscando permanentemente nuevos retos profesionales”, agrega la ejecutiva. Los motivos pueden ser infinitos, pero lo que está claro es que, sin saberlo, este tipo de profesionales podría estar atentando contra su carrera profesional.

Según Karina Pérez, “cambiar constantemente de empleo va en contra de los intereses de los profesionales y de las empresas. No se puede construir un buen currículo sin un mínimo de estabilidad laboral. Cambiar de trabajo cada tres, cuatro o siete meses genera inseguridad en el empleador y deja un sello en la carrera de cualquier profesional que lo califica como un trabajador inestable y sin compromiso y, a la larga, eso pasa factura”, explica.

Por supuesto, hay excepciones. “Existen cambios que se deben a experiencias en proyectos de carácter temporal que duran períodos determinados y, si es así, deben estar bien descritos en el currículo”, recomienda la especialista. También pueden darse casos que atenten contra la ética y, por ello, la persona decide cambiar de empleo. Sin embargo, en general, ninguna empresa busca un profesional que no demuestre su compromiso y que no esté garantizado que vaya a desempeñarse en la compañía durante un período más o menos largo, y que va a llevar a cabo sus tareas con éxito.

“Para alcanzar la madurez y el total conocimiento del cargo y el control de las funciones, es necesario mantenerse durante un tiempo en la organización”, dice Karina Pérez. De esta forma, se pueden adquirir conocimientos, aportar expertise tanto al área para la que se trabaja como a la compañía, y recoger los resultados. Después de este período, ya es un momento adecuado para comenzar a buscar un nuevo lugar para emplearse.

Es importante saber que en un proceso de reclutamiento, se destacan aquellos profesionales que cuentan con una experiencia sólida y consistente, y que pueden demostrar su desarrollo y sus logros profesionales en una misma compañía, por sobre los que están en constante cambio o búsqueda.