Confianza del consumidor chileno disminuye 3 puntos

222De acuerdo a un estudio de Nielsen, la confianza global disminuyó un punto en el segundo trimestre del 2015, con un índice de 96 puntos. El sentimiento general sobre las perspectivas de trabajo cayó dos puntos y el de finanzas personales un punto con referencia a los primeros meses del año. Esta situación se ha mantenido relativamente constante durante más de un año y refleja una perspectiva estable en general. Sin embargo el rendimiento desigual a nivel de país aumentó dentro de las regiones, en especial Latinoamérica y el Medio Oriente.

¿Cuál es la situación en Chile?

El índice de confianza del consumidor chileno se ubica en 84 puntos, bajando 3 con relación al primer trimestre del año.

¿Cómo perciben los próximos 12 meses? En cuanto a lo laboral, el 57% no tiene tan buena percepción de la situación local, el 29% tiene una buena impresión del futuro. En cuanto al estado de las finanzas personales, la percepción del 49% de los chilenos es buena con un aumento de tres puntos con respecto al primer trimestre del 2015.

Al momento de comprar cosas, el 55% cree que no es tan buen momento para adquirir cosas, mientras que solo el 16% considera un mal momento para gastar en nuevas cosas. Después de cubrir los gastos básicos, el 38% considera que el dinero extra va destinado a ahorros, el 34% a pagar deudas, tarjetas de créditos y préstamos. Otra opción es gastar en entretenimiento fuera de casa (28%), nueva ropa (27%) y aplicar mejoras en la casa (25%).

Más de la mitad de los chilenos cree que su país está en recesión (55%) y el 32% considera que en los próximos 12 meses esta situación cambiará. Dentro de las mayores preocupaciones se encuentra en primer lugar la seguridad laboral (25%), las deudas (13%) y la salud, economía y conseguir equilibrio entre vida/trabajo (10%).

En comparación a las estrategias de ahorro teniendo en cuenta el año pasado, el 67% cambió sus formas de gastar: en un 50% se elige cambiar a marcas más baratas, el 44% reducir el entretenimiento fuera de cada y gastar menos en ropa nueva y en menor medida aparece ahorrar gas y electricidad, reducir gastos de expensas telefónicas y vacaciones y retrasar los avances tecnológicos.