Confianza del consumidor en Chile es la única que se mantiene estable en la región

222Chile es el único país de la región que subió durante este periodo en el Índice de Confianza a Consumidor medido por Nielsen, creciendo 1 punto y ubicándose en 80 puntos en el primer trimestre de 2016. A pesar de mantener un nivel de confianza relativamente estable en los últimos tres trimestres, el país sigue manteniendo uno de los niveles más bajos de confianza en Latinoamérica.

En un entorno incierto, con el aumento de la inflación, desempleo creciente y la deuda más alta, 69% de los chilenos encuestados creen que el país está recesión en este momento, y 41% piensa que la situación seguirá siendo la misma en los próximos 12 meses.

Un poco más de la mitad de los encuestados chilenos (55%) creen que las oportunidades de empleo no serán buenas de aquí en adelante (vs. 50% de la región). Sin embargo, el 41% piensa que el estado de sus finanzas personales será bueno en el mismo período (vs. 46% de la región).

Esta situación no tan optimista está afectando el bolsillo de los chilenos, que se adaptan a una nueva realidad, buscando alternativas para seguir consumiendo o incluso reduciendo el volumen de compras. 54% de los consumidores creen que ahora no es un buen momento para gastar dinero con cosas que necesitan o que quieren (vs. 48%). Después de cubrir los gastos de vida esenciales, las principales prioridades de los chilenos para utilizar el dinero sobrante son ahorrar (38%), pagar deudas, tarjetas de crédito y préstamos (33%), e invertir en el entretenimiento fuera del hogar (25%).

En la medida en que las condiciones económicas mejoren, 43% de los encuestados tiene la intención de seguir comprando marcas más baratas, 34% ahorrando en gas y electricidad y 30% excluyendo gastos con alimentos para llevar al hogar.

¿Y cuáles son las grandes cuestiones que más preocupan a los encuestados en Chile en los próximos seis meses? La estabilidad laboral, las deudas y el crimen ocupan los primeros lugares en el ranking del primer trimestre de 2016. La economía, la salud, así como el equilibro entre el trabajo y vida, también les quitan el sueño.