Crecer por medio de adquisiciones: una decisión estratégica

222Rubén Bruno – Gerente Sr. TOTVS Consulting en Cono Sur

La madurez de la economía chilena hace propicia la alternativa de crecer por medio de fusiones y adquisiciones. Esto se puede dar en variados sectores de la economía como en el de la Energía e Industriales.


Esta estrategia trae la oportunidad de apalancar resultados y aumentar, con rapidez, la participación de la compañía en el mercado. Es muy difícil encontrar un líder de industria que no haya reforzado su estructura a lo largo de los años por la compra de empresas. Algunos grupos se tornan, inclusive, consolidador
es de mercado, haciendo adquisiciones en serie. Sin embargo, para generar buenos resultados, la operación no debe ser vista como un fin en sí, sino como una herramienta para que la empresa ejecute su estrategia de crecimiento.

 

Para lograr una operación exitosa hay un largo y delicado camino a recorrer, desde la validación de las sinergias entre la compradora y la comprada antes del acuerdo y, hasta el acompañamiento de los resultados de adquisición. Todo comienza con el alineamiento estratégico de la visión y de los objetivos en relación a la empresa y el desarrollo de un plan de negocios para la nueva configuración de la compañía. Realizar una proyección del escenario considerando, por ejemplo, qué mercados serán atendidos y cuáles líneas de productos serán mantenidas o discontinuadas.

 

La próxima etapa de la operación es un análisis detallado de los recursos – financieros, humanos y tecnológicos – de la empresa adquirida. La tarea será la base para los planes de transición e integración. Un punto crítico para el éxito de la operación está en el proceso de integración, que tiene que ser realizado de forma de mantener la productividad y potencializar las utilidades del negocio.

 

Integrar una empresa adquirida implica un largo proceso rumbo a la consolidación. Esta transformación puede llevar hasta tres años y exige disciplina, perseverancia y un seguimiento atento de cada fase. La integración se da por etapas. Áreas administrativas  y financieras, por ejemplo, pasan a trabajar de forma sinérgica durante cerca de un mes, en lo que respecta a cuestiones operacionales y de infraestructura pueden llevar más de un año para quedar alineadas. Será requisito fundamental para definir las bases, la integración, el trabajo de planificación y de validación financiera, realizados antes de la compra.

 

Tener un equipo enfocado en la integración y que no realice tareas operacionales, ayuda a perfeccionar los resultados. Para ayudar en esta operación, puede ser beneficioso contratar estudios de abogados que se dediquen a cuestiones contractuales y recurrir a empresas de consultoría de negocios especializadas en fusiones y adquisiciones. La asesoría acompaña la transacción desde las primeras evaluaciones hasta la implementación de los sistemas y procesos integrados.

 

Más allá de los aspectos jurídicos y económicos, una compra coloca lado a lado culturas organizacionales diferentes y causa incertidumbre entre los colaboradores. Cambios en la política de carrera siempre implican un riesgo de perder capital humano. Por eso, alineando la planificación y la ejecución de cada etapa de adquisición, se acompaña un comportamiento transparente y llevado a cabo por los líderes de las empresas involucradas, que será fundamental para el éxito de la operación.

 

Para el profesional de TI, la integración entre empresas puede representar un enorme desafío y algunos años de proyecto, desde su concepción y arquitectura hasta la conclusión de la convergencia de sistemas administrativos y operacionales.