El lado amargo del chocolate

Entre dulces o travesuras, los mejores superhéroes, las brujas más lindas y los niños más valientes, comienza a sentirse en el ambiente la llegada de una de las fiestas más entretenidas para nuestros hijos, Halloween.

Sin embargo, mientras los niños comienzan a afinar los últimos detalles de sus disfraces y se prepararan para el festín de dulces y chocolates que recibirán el 31 de octubre, la preocupación por nuestras mascotas debe ser aún mayor.

“El cacao del chocolate contiene una metilxantina llamada teobromina, que es tóxica para perros y gatos, y en grandes cantidades les puede causar la muerte”, advierte Francisca Montero, Médico Veterinario de Royal Canin.

La teobromina pertenece a la familia de las metilxantinas, en la que también se encuentra la cafeína, y actúa como estimulante del sistema nervioso central, por lo que es la responsable de la sensación de placer que nos produce el comer chocolate. Sin embargo, las mascotas no pueden metabolizar esta sustancia.

“En grandes cantidades, el chocolate puede producir en igual medida en gatos y perros, signos de excitabilidad, vómito, diarrea. En casos graves puede haber taquicardia y convulsiones, hasta causar la muerte del animal”, explica la Médico Veterinario de Royal Canin.

Dosis fatal

Mientras más cacao contenga el chocolate, más tóxico será para la mascota. El chocolate amargo, por ejemplo, contiene 0,5% de teobromina, por lo que un perro de 10 kilos mostraría signos de intoxicación al ingerir desde 225 gramos de esta golosina.

En pequeñas dosis, el chocolate puede producir esofagitis por reflujo en nuestras mascotas. Esto sucede porque disminuye el tono del esfínter gastroesofágico, permitiendo el paso de secreciones gástricas ácidas que inflamarán el esófago. Como resultado, el animal sufrirá regurgitaciones, movimientos repetidos de deglución y alteraciones del apetito.

El sentido del gusto está presente cinco días antes de su nacimiento y va evolucionando con el tiempo. Se estima que el número de papilas gustativas, alcanza la cifra de 475, bastante menos que las del perro (1700), y que en el hombre (9000). Es por esto que el olor del alimento es más importante que el gusto en el caso de los gatos y perros.

La sensibilidad gustativa de los gatos incluye 4 sabores básicos, siendo éstos de mayor a menor ácido, amargo, salado y dulce. Por lo tanto el sabor dulce es prácticamente imperceptible.

Respecto al olfato, el abanico de olores percibidos por los gatos es bastante amplio, aunque solo algunos son atractivos para él. El gato es menos sensible que el perro en los olores, posee menos células olfativas de 60 a 70 millones, en comparación de los 80 a 220 millones en el perro. Cualquier enfermedad que altere el olfato felino disminuirá la atracción por su alimento. Es por esto que los felinos son mucho más exquisitos a la hora de comer.

“Los amos deben cuidar muy bien de que ello no suceda y explicar a los niños que no deben compartir sus golosinas con sus mascotas, ya que no las necesitan ni las disfrutan como los humanos y pueden ser muy peligrosas. En caso de signos de intoxicación, la mascota debe ser llevada inmediatamente a su médico veterinario”, indica Francisca Montero.

Ni un caramelo

222Las mascotas tampoco deben comer los dulces que se dan a los niños. Un edulcorante llamado Xilitol, que es utilizado en caramelos sin azúcar, produce en los animales una estimulación de la secreción pancreática de insulina, lo que termina por producir hipoglucemia (baja de azúcar en la sangre).

Para celebrar Halloween con nuestras mascotas, lo mejor será jugar con ellos y entregarles tiempo de calidad durante esta celebración. Tampoco es recomendable abusar de los “snacks” tipo golosinas que ofrece el mercado, ya que éstos alteran la dieta del animal y puede generar obesidad.

“Siempre se debe respetar la dieta de perros y gatos, según los consejos del veterinario y la información que entrega el fabricante del alimento. Los animales no asocian comida con placer, ya que para ellos lo que comen solo es un medio de subsistencia. El placer lo obtienen de estar saludables y de jugar con sus amos”, indica Francisca Montero, Médico Veterinario de Royal Canin.

Finalmente, el consejo de la especialista es no humanizar a nuestras mascotas y respetarlos como son en su propia especie. “Evitemos disfrazar a nuestros perros y gatos. Pero en caso que sí se utilice un disfraz, éste debe ser lo más cómodo posible ya que ellos no acostumbran a andar vestidos y esto les puede generar stress”, concluyó la Médico Veterinario de Royal Canin.