El rol de las universidades en la propiedad intelectual

 Por Olga Moreno

Directora División Patentes Jarry IP

Los proyectos en I+D y las invenciones derivadas de los mismos en diversas área del conocimiento están en alza en Chile. Hoy los jóvenes científicos tienen muchas ideas  y están realizando distintas investigaciones sobre ellas. Al respecto es fundamental que las universidades orienten a los inventores a que busquen desarrollos que puedan ser patentables, porque es desde las universidades  donde se genera la mayor creación de conocimiento, del cual solo se puede obtener beneficio económico cuando este se protege apropiadamente.

Según el último reporte anual de estadísticas de INAPI, el año 2012 la institución recibió 3.019 solicitudes de patentes, lo que significó un aumento de un 8% en comparación con el 2011. De éstas, solo el 3,8%  correspondieron a solicitudes de universidades y a pesar de que hubo un incremento con respecto al periodo anterior donde se presentaron 3,5%, es una cifra baja en comparación con el 84,5% de peticiones realizadas por empresas, la mayoría de ellas extranjeras.

Las universidades tienen la misión de guiar y capacitar a sus alumnos y profesores sobre cuáles son los pasos a seguir para que sus proyectos puedan ser elegibles a la protección legal de los resultados que de ellos se deriven desde su creación. Solo de esta forma las investigaciones de los estudiantes y académicos podrán generar un retorno económico para el país, dado que los recursos son escasos, por lo que hay que optimizarlos y rentabilizarlos.

En un Reporte de Competitividad a Nivel Mundial que abarca un análisis del período de 2012-2013 (www.weforum.org/gcr), Chile alcanzó el lugar 61 de 144 países considerados, en cuanto a la protección de la propiedad intelectual, y el lugar 83 en cuanto a su capacidad para la innovación, lo cual dista aún bastante de lo que se pudiera desear para que la economía chilena se incluya entre los países desarrollados y punteras en estos índices a nivel global.

Es fundamental generar conocimiento con valor agregado, lo cual estaría dado por su protección legal, de manera que finalmente esto se revierta en un beneficio económico para todo el país por el retorno de la inversión realizada en su creación, y hoy desde las aulas universitarias hay un gran potencial en investigación e innovación que debe ser potenciado y explotado mucho más.