Espiral Dinámica: Niveles de conciencia personal y organizacional

Se ha preguntado alguna vez, ¿por qué hay personas con las que relacionarse es tan complicado?, ¿qué tipo de gente es la que le gustaría elegir para compartir su vida? O, ¿qué hace que algunas organizaciones sean más atractivas para usted? ¿En qué tipo de organización le gustaría trabajar?…

Claudia Jaramillo Torréns
Coach Integral Corporativo
International Coaching Community
www.antaram.cl
http://coachintegralsistemico.blogspot.com

La humanidad ha ido evolucionando y una forma de entender esta evolución es a través de la Espiral Dinámica. De acuerdo a las definiciones de la web, es “un modelo transdisciplinario (bio-psico-socio-cultural) creado por Chris Cowan y Don Beck a partir de las investigaciones de Clare Graves, y diseñado para la transformación cultural y la gestión integral basada en valores”. Esta espiral representa las distintas “visiones del mundo” con que las personas lo observan de acuerdo a su nivel de conciencia. No corresponde a una “etiqueta”, sino más bien a la posibilidad de ir observando en forma más amplia toda perspectiva de realidad.

El cerebro procesa la información cultural recibida a través de la enseñanza, imitación y asimilación, las cuales se estructuran en ideas, conceptos, técnicas, habilidades, costumbres que se denominan “Memes” (Richard Dawkin). Un Meme, es una unidad mínima de conciencia, equivalente a los genes en la genética. De esta forma, la humanidad bajo este modelo, ha ido evolucionando y ha permitido que las personas vayan ampliando sus perspectivas, lo cual, posibilita desarrollarse como seres humanos que tienden a su integración. En la medida que cada individuo avanza en los distintos estadios o niveles de la espiral, sus posibilidades de integración, aumentan.

Por otra parte, las personas podrían ser definidas como capas de una cebolla, donde la más exterior corresponde a la “máscara” que la persona, ego (Conciencia), escoge para mostrarse al mundo exterior en el “rol” que este ego quiere representar. Así, por ejemplo, cada día convivimos con el ingeniero, la mamá dedicada, el ejecutivo exitoso, el profesional súper ocupado, el artista disperso, la súper mujer que se la puede con todo, el hijo sometido, el adolescente rebelde, la mujer(hombre) perfecta, el padre(madre) ideal, los deportistas, bohemios, responsables, descomprometidos, etc. Todas éstas son representaciones que muchas veces han sido adoptadas como una función de adaptación y sobreadaptación, a un medio exigente y que otras tantas veces implican vivir una vida exterior, absolutamente desconectada del mundo interior y este choque es el que produce la pérdida de sentido y energía que da pie para que se produzcan las enfermedades físicas y mentales.

En las capas siguientes, aparece el mundo Inconsciente Individual, aquel espacio donde están registrados los recuerdos, experiencias de la historia de vida, positivos y negativos, significados que le he dado a las vivencias y que han quedado improntados en lo profundo como registros de la memoria emotiva, que afloran como creencias y se activan a partir de estímulos externos, provocando reacciones inesperadas, incomprensibles. Lugar de la mente donde viven aquellas cosas que me gustan de mí y olvidé y aquellas que no me gustan y reprimí. Y más adentro, está la inconciencia colectiva, todas aquellas ideas que entraron a la mente a través de la crianza y la educación; creencias transmitidas por lo padres y figuras de autoridad, ideas colectivas de la sociedad y la religión provenientes de las diversas culturas, ideas generales de la humanidad traspasadas de generación en generación.

Y al centro de esta cebolla se encuentra el Self (sí mismo), aquella parte esencial de cada ser humano que lo convierte en completo, perfecto, simple. Llegar a esta capa, implica un viaje, un recorrido, en el cual toda persona que decide internarse en su mundo interno, debe enfrentar su “sombra”, matar sus demonios, descubrir su héroe y su diosa interna, renacer como la integración del pensamiento y el sentir, donde cada individuo será capaz de escuchar y escucharse para que su actuar esté siempre balanceando la conciencia y la inconciencia.

Si su elección de rol es concordante con sus intereses, necesidades, valores y le permite expresar su esencia natural, posiblemente sea una persona equilibrada la mayor parte del tiempo y cuando no, va a lograr la conciencia para saber que debe volver a su centro y sabrá cómo hacerlo. Cuando usted ni siquiera tiene noción de que es mucho más que la máscara que está usando, sus comportamientos normalmente lo dejarán con una sensación de insatisfacción, y es el momento que se siente a reflexionar y se pregunte: ¿Estoy viviendo la vida que quiero?

Ahora bien, a estas alturas usted se estará preguntando, ¿qué es todo esto? ¿De qué se trata esto de integrarse?, ¿en qué instante me dividí si tengo claro quién soy?, y para responder esto, le hago una nueva pregunta: ¿Usted percibe que sus comportamientos reflejan todo el tiempo lo que usted siente y piensa? ¿Logra estar equilibrado siempre?, ¿alguna vez ha experimentado la sensación de plenitud interior?

Lo más probable es que ahora ya empiece a entender que vivimos en medio de polaridades y éstas nos producen desalineaciones mediante las cuales somos capaces de decir cosas que nunca hemos sentido, de lastimar a quien amamos, de reír cuando estamos tristes, de reprimir la rabia cuando no somos capaces de expresarla, de llorar de impotencia cuando no es justo lo que vemos, de culpar a alguien para protegerse, de mentir para hacer a alguien feliz.

Toda nuestra vida oscila entre el ser y el hacer, entre el sentir y el pensar, entre el deber y el querer. Para ser coherente e integrar estas polaridades, es necesario alinear el comportamiento, el sentir interno y el pensamiento. Esto significa ir más allá de la polaridad para trascenderla, entendiendo que cada parte cumple una función y para poder estar completo y equilibrado debo pensar, sentir y actuar en concordancia. Trascender una polaridad implica convertirla en un complemento para llegar a la totalidad.

El aprendizaje comienza con la comprensión y toma de conciencia de cómo las conductas pueden llevarnos a resultados contrarios a los deseados. Los cambios de conductas modifican las relaciones con los otros y en la medida que éstas son más “amables”, las organizaciones se vuelven amarillas, integrales, completas, enfocadas y rentables. Integrar el Ego (ser externo) con su Self (ser interno) es la base del equilibrio y desde este nivel de conciencia, surgen las organizaciones que funcionan en “amarillo”. Son entidades integradas por personas equilibradas, no perfectas, donde las cosas pasan hoy, las personas se sienten cómodas y aceptan que los errores y dificultades son fuentes de crecimiento que permiten evolucionar, son “organizaciones emergentes”, que basan su éxito en los valores y que han entrado en la era de la “espiral dinámica”.

La espiral dinámica propone varios estadios o Memes, que representan un nivel de conciencia específico. En la medida que una persona va aumentando este nivel y ampliando sus perspectivas, es capaz de ascender. Subir de nivel no significa ser mejor ser humano, sino más bien permite ampliar las alternativas de elección, y es posible que en algunas etapas y situaciones de la vida, se pueda estar en distintos estadios en diversos aspectos. Asimismo, conocer estos niveles de conciencia, permite identificar en qué nivel posiblemente están las personas con las cuales debemos interactuar y conectarnos con ellas desde su nivel de comprensión del mundo, sin esperar que aquellas que están en distintos estadios, puedan tener una perspectiva del mundo equivalente. Es una manera de equilibrar las relaciones interpersonales, minimizando las expectativas y disminuyendo la frustración.
De acuerdo al modelo propuesto por Chris Cowan y Don Beck, los niveles de la espiral son:

Beige “Arcaico”: este nivel representa el sentido de supervivencia, la conexión con lo instintivo y las necesidades básicas de alimentación, procreación y protección. Es el hombre primitivo, básico como el loco del tarot. Simboliza a la humanidad de hace 100 mil años.

Morado “Tribal”: este nivel representa el pensamiento mágico, la conexión con los espíritus, los ritos, las supersticiones, la vida tribal. Es la presencia de lo mágico y misterioso que proporcionan las figuras místicas de la Antigüedad. Es Merlín y Morgana, la sacerdotisa del tarot. Simboliza a la humanidad de 40 mil años atrás.

Rojo “Feudal”: este nivel representa el poder, es la conexión con el propio egocentrismo, con las necesidades de gratificación, el impulso, la conquista, la autosatisfacción, el control para reinar y ser el centro. El señor feudal para el cual sus súbditos trabajan. Simboliza a la humanidad de 10 mil años atrás.

Azul “Tradicional”: este nivel representa el deber, la búsqueda de la verdad, la autoridad moral, la ética, la entrada de las doctrinas religiosas a la vida de las personas, las reglas, el deberse a un “sentido de la sociedad de acuerdo a los dogmas de la religión”. Es la conexión con el “deber ser enfrentado al querer ser”. Simboliza a la humanidad de 5 mil años atrás.

Naranjo “Moderno”: este nivel representa la competitividad, la vida del esfuerzo para lograr cosas, aparece el consumismo, la imagen del éxito, el status social, los paradigmas de esfuerzo, logro, exitismo, el valor personal traducido en lo que se tiene materialmente. Es la conexión con el materialismo, la orientación exclusiva a resultados sin considerar los procesos. Simboliza la humanidad de 300 años atrás.

Verde “Post Moderno”: este nivel representa el sentido de la unión humana, lo comunitario, los consensos, el pluralismo, la apertura y la tolerancia. Es la conexión con la igualdad de las personas y la conexión con el sentir, lo auténtico, lo solidario, las necesidades de compartir, de colaborar, de apoyar a los más vulnerados de la sociedad y la naturaleza, surge la figura de la responsabilidad social. Simboliza la humanidad de 100 años atrás.

Amarillo “Sistémico”: este nivel representa el pensamiento sistémico, el fluir flexible, la entrada de la ecología, lo holístico, la conexión con los principios individuales y su concordancia con las realidades múltiples, la apertura al conocimiento para hacerlo forma de vida, la entrada al vivir el presente, de la conciencia amplificada capaz de observar más allá de lo evidente. Simboliza la humanidad de 50 años atrás.

Turquesa “Integral”: este nivel representa la totalidad, la visión del todo, la conexión con la espiritualidad cósmica, la entrada de la integralidad y el sentido de individualidad colectiva, la comprensión de la interconexión y sincronicidad de los eventos del universo, la aparición de la transpersonalidad, la compasión y la incondicionalidad para trascender el propio ser y conectarse con algo más allá del ser individual, participando del universo en su totalidad. Simboliza la humanidad que ha ido surgiendo los últimos 30 años.
Cada nivel, es una parte de nosotros mismos y de nuestra historia, de las organizaciones, del país, del mundo y el universo. Representa una etapa de evolución en la cual podemos transitar desde la simpleza de lo primitivo del arcaico, hasta la transcendencia de la integralidad, sin duda que tanto más alto pueda llegar en el nivel de desarrollo, más posibilidades surgirán para conectar sus verdaderos sentidos y propósitos de vida.

¿Puede identificar en qué nivel está centrada su vida? ¿Es el nivel donde quiere estar? ¿Qué va a hacer para avanzar al nivel siguiente?, ¿podría identificar cuántas de sus relaciones complejas, están siendo influenciadas por encontrarse en distintos niveles de conciencia? ¿Cuál es el color que predomina en su organización?, ¿En cuál color le gustaría trabajar? ¿Cómo va a contribuir usted a llevar a su organización a alcanzar ese color?

Posiblemente la próxima vez que alguien le pregunte ¿tiene claro qué tipo de empresa es en la que le gustaría trabajar? Y, ¿con qué tipo de personas quiere relacionarse?, usted ya tendrá una respuesta más clara.