Los beneficios de la Tecnología RFID para el Retail

La identificación por radio frecuencia o RFID (Radio Frequency IDentification) es una tecnología de identificación a distancia basada en ondas de radio que fue desarrollada por los ingleses durante la II Guerra Mundial y fue utilizada para poder identificar si los aviones que se aproximaban eran aliados o enemigos.

El sistema básico está compuesto de un lector que se comunica a través de una antena con un tag. El tag al ser “interrogado” transmite su información de vuelta al lector. La información recibida por los lectores es luego enviada a una base de datos donde puede ser gestionada y analizada.

Esta tecnología ha evolucionado y hoy en día forma parte de nuestra vida diaria. Las aplicaciones más comunes corresponden a controles de acceso, sistemas de transporte público y sistemas de pago automático en carreteras.

Pero esta tecnología hoy está empezando a penetrar nuevas industrias en todo el mundo. En el caso chileno, la minería está apostando firmemente por ella, y paulatinamente esta tendencia llega también al mundo retail.

Las empresas del sector retail pueden beneficiarse de grandes beneficios mediante el uso de RFID, por ejemplo, controlando la cadena de abastecimiento en cada uno de sus puntos de venta, gestión de mercaderías, y acceso y control en bodegas.

La identificación de contenedores logísticos en forma de pallet, representa una de las más valiosas aplicaciones de la tecnología RFID en términos de retorno sobre la inversión. La tecnología RFID elimina robos y permite obtener control total de entradas y salidas de mercaderías desde las bodegas.

Los principales beneficios de la tecnología RFID se pueden agrupar en tener una mayor rapidez y visibilidad. En cuanto a la rapidez, las empresas de retail que optan por incorporar tecnología RFID logran reducir la pérdida de ventas que se produce por quiebres en el stock; acelerar el proceso de recepción, procesamiento, reposición y devoluciones de los productos; notificar las unidades requeridas en la tienda de forma oportuna; hacer inventarios de forma más rápida y precisa y aumentar notablemente la eficiencia del centro de distribución.

En cuanto a la visibilidad, las compañías que han adoptado soluciones de RFID han alcanzado los siguientes beneficios: mayor control y conocimiento de los productos en todos los niveles de la cadena de suministro; identificación inmediata de problemas con productos en los puntos de control; mayor capacidad para reponer el producto de forma oportuna y mayores herramientas para bloquear la recepción de productos defectuosos o falsificados.

Entre las ventajas de la tecnología RFID sobre el código de barras encontramos que no requiere una línea de visión ni intervención humana; las distancias de lectura van de 1 a 10 metros; y permite lectura simultánea de múltiples artículos y hasta 500 lecturas por minuto (más de 5 veces más rápido que un código de barras).

RFID Chile es la empresa pionera en la materia en nuestro país. Respecto de la adopción de esta tecnología en el Retail local, Javier Rojas, gerente comercial de RFID Chile, señala que “Falabella hizo un piloto hace un tiempo y fue bastante exitoso. Marcaron tres líneas de ropa cara para hacer inventario y comprobaron que era eficiente. Dentro de lo que es retail no de alimentos, hoy hemos tenido varias conversaciones con gente de Falabella y Ripley, quienes se han mostrado interesados en implementarla respecto del control del flujo de productos más caros, para evitar quiebres de stock, para automatizar inventarios o ver la rotación que tienen ciertos productos. A ellos les interesa una solución masiva que sea funcional y además barata. Y con los problemas de mermas o robos internos se empieza a volver un tema esencial”.

Los beneficios de contar con productos “etiquetados” serán evidentes en los supermercados, “aunque el consumidor no verá RFID en la fila de la caja, pero sí verá beneficios como saber que están todas las cosas que se quiere comprar. Por otro lado, tiendas especializadas podrán hacer más eficiente el servicio que le brindan a sus clientes, mejorando los tiempos de atención en una compra, porque el vendedor tendrá mucha más información disponible para automatizar acciones que hoy se realizan por métodos manuales”, agrega.

Dentro del segmento Supermercados, fue Walmart quien primero tomó la iniciativa de que sus principales proveedores deberían incluir un chip RFID en sus productos, de modo que llegaran al centro de distribución y el ingreso fuera captado de forma automática, lo que le permitía una gran fluidez en la cadena de abastecimiento. Luego se sumaron otras cadenas de supermercados y farmacias. Modelo que fue replicado en Europa. Posteriormente se dieron cuenta que se necesitaba un estándar técnico en cuanto a frecuencias. Entonces la asociación mundial EAN, que asignaba los códigos de barras, tomó la iniciativa y estandarizó el sistema. “Por el lado de los alimentos se necesita sensibilizar a los proveedores, porque lo que ha hecho Walmart, lo ha hecho sólo en EEUU, ni siquiera en México. No han sacado una iniciativa de RFID fuera de Estados Unidos. En ese sentido, Chile podría ser un mercado piloto bastante interesante”, advierte Rojas.

Profundizando en el aspecto logístico, que es vital en supermercados y tiendas, Claudia Camarasa, Gerente de Canales EMB en Motorola Solutions, señala que “las tendencias en el mundo del retail para los próximos años se encaminan a la atención cada vez más personalizada de los clientes por parte de los vendedores, quienes a su vez deben estar equipados con dispositivos móviles para brindar mayor información del producto, además de la disponibilidad en otras tiendas o en los almacenes. Lo anterior, con el objetivo de no perder ventas, más bien aumentarlas, adhiriendo accesorios u otros productos acorde con los gustos del cliente, todo esto a través de tecnologías inalámbricas, herramientas de análisis de patrones de búsqueda, identificación de clientes y finalmente perfilando de acuerdo a la información obtenida”.

La ejecutiva agrega que esto requiere de una mayor visibilidad e interconexión de todos los eslabones de la cadena logística, a través de sistemas tecnológicos que en todo momento proporcionen información sobre la existencia de productos en anaquel, en tiendas y en bodegas para agilizar el transporte de mercancías. La misión del vendedor debe ser abrir un abanico de opciones al cliente cuando asiste a una tienda en busca de un producto específico, pues de acuerdo a un estudio realizado por Motorola Solutions, se sabe que cerca del 69% de las ventas no logradas en tienda pudieron haber sido recuperadas al ofrecer al cliente la posibilidad de enviarle a su domicilio el producto que no encontró.

Se prevé que estas tendencias aumenten en el corto plazo a raíz de la confianza de las nuevas generaciones que están más familiarizadas con el uso de nuevas tecnologías y compras en línea. “Por ello, el mundo del retail tendrá que alinear cada vez más sus procesos y compartir información con proveedores de servicios logísticos y de transporte a través de plataformas tecnológicas”, enfatiza la experta.

“Una de las tecnologías que han marcado un antes y un después en la gestión de la logística en general es la Identificación por Radio Frecuencia que se utiliza para etiquetar, identificar y realizar el seguimiento de los elementos individuales, cajas y pallets desde la planta de fabricación, cadena de suministro y finalmente, a las manos del comprador o consumidor. Los lectores RFID inalámbricos permiten reunir información sobre el objeto (tal como un identificador único) y con ese código el usuario puede acceder a un registro completo del objeto. A diferencia del código de barras, las etiquetas electrónicas no necesitan contacto visual con el módulo lector para que éste pueda leerlas. La lectura se puede hacer a una distancia desde un par de centímetros hasta varios metros. Mientras el código de barras identifica un tipo de producto, las etiquetas RFID o Tags identifican cada producto en forma individual. Es decir, la trazabilidad de un producto en cuestión se podría hacer desde la misma salida de fábrica y gestionar individualmente a lo largo de la cadena de suministro y recepción del cliente. Asimismo, las etiquetas o Tags RFID pueden almacenar mucha más información sobre un producto que el código de barras pudiendo incluso sobre escribir información, por ejemplo para actualizar un estado o revisión. En resumen, esta tecnología en tiempo real proporciona velocidad y precisión sin precedentes en la gestión de la cadena de suministro”, concluye la ejecutiva