Ojos electrónicos para proteger los malls

TENDENCIASPor Juan Pablo Tavil, gerente de ventas de Axis Communications para el Cono Sur

Han pasado más de 30 años desde la inauguración del primer mall en Chile y con el paso del  tiempo hemos visto cómo estos centros comerciales han cambiado la identidad y la cultura de la sociedad chilena, congregando a la familia y facilitando la recreación y la socialización, más allá de su idea como centro de consumo. Según un reporte de la Cámara de Centros Comerciales de Chile del año 2013, se generaron un promedio de casi 1 millón de visitas mensuales. Se calcula que esos clientes contribuyeron con el 25% de las ventas totales del segmento retail.

Chile es el país que más metros cuadrados de mall tiene por cada 100 habitantes en la región, según la International Council of Shopping Centers (ICSC) y, en ellos los clientes buscan más servicios, cultura y entretención, todo con mayor seguridad. Esto ya que las características propias del negocio lo hacen un punto atractivo para el crimen y la delincuencia, lo que se refleja en los últimos incidentes que han afectado a tiendas de diversos malls.

Uno de los desafíos para la vigilancia y control de estos centros comerciales se relaciona con las características físicas de sus espacios, que van desde los amplios halls y pasillos donde transita la gente, salas con alta congregación de público como cines o restaurantes, pequeñas oficinas y dependencias de los empleados, bodegas para el almacenamiento de basura, perímetros de acceso, estacionamientos, etc.

Nuevas tecnologías de videovigilancia en red ofrecen una respuesta a los desafíos de seguridad de los malls y la industria del retail en general, para proteger a sus empleados, clientes, infraestructura y bienes. Las cámaras con definición HD y full HD cuentan con características y diseños específicos para monitorear los diferentes espacios: desde cámaras para exteriores con visión panorámica en 360º, con formato pasillo que proporciona una cobertura vertical y más profunda, hasta cámaras en miniatura “escondidas” en las vitrinas o los cajeros automáticos.
Adicionalmente, las cámaras ya cuentan con capacidades de “video inteligencia” para el reconocimiento facial, detección de movimientos y comportamientos sospechosos, así como el envío de alarmas y el posterior uso de las grabaciones como medio de pruebas para aclarar delitos, constituyendo una poderosa herramienta de prevención y disuasión.

Todos estos elementos son vitales para combatir robos y actos vandálicos, siendo también de gran utilidad para prevenir accidentes, encontrar niños y personas extraviadas, detectar fallas de los sistemas, así como controlar el ingreso de personas a zonas no autorizadas para el público en general, como oficinas o bodegas.

Por otro lado, las nuevas capacidades analíticas que se pueden incorporar a la videovigilancia contribuyen al negocio de las tiendas presentes. Es el caso del monitoreo del tráfico de personas, el control del inventario y las cajas, la detección de fraudes y la asistencia al cliente, ratificando el concepto de que la cámara se ha convertido en un apoyo a la gestión de ventas y marketing.
Adicionalmente, el mundo digital facilita las labores de vigilancia de la administración de los malls y tiendas en tiempo real, permitiendo que las imágenes sean visualizadas, almacenadas y analizadas en el momento que se requiera de forma remota y desde cualquier dispositivo, ya sea un computador, un notebook o smartphone. De esta forma, la gerencia y administración cuenta con un valioso apoyo para velar por la seguridad y la prevención de incidentes y puede focalizarse en mejorar la experiencia de compra y ofrecer nuevos servicios que marquen la diferencia para sus clientes.