PIB aumentó un 4,1% en el primer trimestre

El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile se incrementó un 4,1% durante el primer trimestre de 2013, lo que supone 0,5% más en relación al cuarto trimestre de 2012, un aumento que se sostiene en gran parte por la demanda interna, que anotó un crecimiento interanual de 6,8%, impulsada por el consumo y la inversión, según informó este lunes el Banco Central.

El efecto calendario resultó igual a -0,6 puntos porcentuales, influenciado por dos días hábiles menos que en igual período del año anterior, y la comparación con el año bisiesto 2012.

Según los datos del instituto emisor, el principal impulso sobre el PIB provino del dinamismo de la minería; esta actividad junto con servicios financieros, registró las tasas de crecimiento más altas del período. También influyó en el incremento del PIB el aporte de comercio y servicios empresariales. En contrapartida, las actividades pesca, restaurantes y hoteles, agropecuario silvícola e industria disminuyeron, siendo esta última de mayor incidencia negativa sobre el Producto Interno Bruto.

Por otra parte, los datos del BC muestran que el incremento del consumo total se sustentó en el mayor gasto de los hogares en bienes y servicios; en tanto, el gasto de gobierno presentó una leve alza. Por su parte, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) fue impulsada por la inversión en maquinaria y equipo, y en menor medida, por la inversión en construcción y otras obras.

En relación al comercio exterior, las exportaciones crecieron 1,0%, afectadas por menores envíos de bienes, mientras que las importaciones se expandieron 8,2%, reflejo de aumentos en ambos componentes, bienes y servicios.

Según los datos del Banco Central, el ingreso nacional bruto disponible real creció 4,3% en el primer cuarto del presente año, resultado incidido por menores rentas netas pagadas al exterior, efecto en parte compensado por la caída de la relación de términos de intercambio.

Por su parte, el ahorro bruto total ascendió a 28,0% del PIB en términos nominales, compuesto por una tasa de ahorro nacional de 25,6% del PIB y un ahorro externo de 2,4% del Producto Interno Bruto, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos.