¿Qué pasa con el uso de Boletas Electrónicas en el punto de venta?

Uno de los mayores desafíos para las empresas de retail es innovar para diferenciarse de la competencia y modernizar sus procesos de venta. En este sentido, la utilización de Boletas Electrónicas en el punto de venta constituye una inversión que mejora rápida y eficazmente la rentabilidad.

Al implementar esta solución, se elimina la mayoría de los obstáculos en el punto de venta. Este sistema otorga validez tributaria a las facturas y boletas electrónicas, respaldando las operaciones comerciales de la tienda o comercio.

Para conocer más detalles conversamos con Aliosha Bertini, Gerente Comercial de Paperless, compañía especializada en este tipo de soluciones.

¿Cuáles son los principales beneficios de la utilización de Boletas Electrónicas en el punto de venta?

Los principales beneficios consisten en la eliminación de la Impresora y Tarjeta Fiscal; eliminación de la necesidad de timbrar documentos; eliminación de Cajas Segregadas (cajas sólo para emitir boletas y sólo para facturas, esto implica que un POS puede emitir todos los tipos de documentos); Formato Térmico 7,5 cms ( antes la normativa exigía 14,5 para factura y 7,5 para boleta); Libertad para abrir/cerrar/reasignar cajas (se eliminan las restricciones y coordinaciones con los inspectores del SII); y Folios únicos (asignación de folios por RUT, únicos por tipo de documento y el documento pasa a tener un folio único).

¿Cómo evalúa la incorporación de boletas electrónicas en el punto de venta en Chile?

En el segmento de los grandes emisores de Boleta Electrónica, la incorporación ha sido casi total. Las ventajas que produce el modelo de operación electrónico permite a las empresas generar ahorros muy importantes en el mediano plazo. Más allá de los ahorros en el uso de papel, los grandes ahorros se materializan en la eficiencia que se logra implementar en todos los procesos asociados a la emisión de documentos electrónicos. En el segmento del Retail, esto se ve claramente materializado por los cambios que se producen en el modelo de atención en el punto de venta, permitiendo, por ejemplo, la incorporación de tecnologías móviles además de eliminar los puntos de falla y, por tal razón, afectar la venta.

En los segmentos medios y pequeños, la incorporación ha sido más lenta, en especial, en el último. Eso obedece, principalmente, a la necesidad de realizar proyectos de integración con los sistemas que poseen los clientes y que, habitualmente en estos segmentos, son paquetes cerrados (tanto hardware como software) que hacen más complejas, y costosas, las actividades de implementación.

¿Qué barreras u obstáculos ha enfrentado este proceso?

Las barreras principales están asociadas a la posibilidad de realizar la inversión requerida para la implantación de las soluciones existentes de boleta electrónica. En los segmentos medios y pequeños, las posibilidades de realizar inversiones para implementar soluciones que realmente se integren con la operación del cliente y no generen sobrecarga administrativa y operacional.

¿Qué falta para que se masifique el uso de boletas y facturas electrónicas en el punto de venta en el sector de retail en Chile?

Uno de los aspectos relevantes para la masificación de la boleta electrónica en el punto de venta es la necesidad de convertirse en facturador electrónico. Para los segmentos medianos y pequeños, esto habitualmente es una traba psicológica porque las empresas sienten temor en entregar su información al SII. Si bien es cierto, esto es algo que no es correcto, debieran hacerse esfuerzos por abordar a las asociaciones y agrupaciones para que vayan capacitando sobre las ventajas que tiene el modelo de operación.