¿Qué son los “vinos blancos de invierno”?

Comúnmente los vinos blancos se asocian al verano, para acompañar comidas frescas como mariscos y pescados o para el aperitivo. Sin embargo existe una gama de blancos denominados “de invierno”, con más cuerpo y fuerza que los hacen asemejarse a los vinos tintos.

Un blanco de invierno es aquel que por sus características organolépticas es más untuoso y de más cuerpo que un vino blanco normal. Son vinos que al degustarlos son bastante más persistentes, lo que se manifiesta en mayor volumen en boca. La elaboración de éstos en ocasiones difiere de la de los vinos blancos normales, ya que se suelen fermentar con el hollejo de la uva para lograr así una mayor complejidad. Además, generalmente se usan jugos un poco más turbios, con temperaturas de fermentación no tan bajas y un cierto porcentaje del vino fermenta además en barricas. Se realiza después un fuerte trabajo de battonage para mover borras durante la época de guarda y así estructurar el paladar y hacer que los vinos en boca sean más cremosos.

En el portafolio de VSPT hay dos vinos que califican perfectamente como “blancos de invierno”. Ambos de la marca Single Vineyard de Viña Leyda, son las cepas Riesling y Sauvignon Gris. Se trata de dos vinos blancos que tienen más cuerpo y mayor estructura que otros vinos blancos de la línea Single Vineyard como Sauvignon Blanc o Chardonnay. Son vinos para usar en comidas, más cremosos o untuosos en el paladar, generalmente tienen menos nivel de acidez y mayor grado alcohólico, lo que los hace ser vinos más grasos. Ambos vinos son dos variedades que tienen un muy buen potencial de guarda en botella, por lo que cosechas más antiguas son más interesantes y complejas. Son variedades especiadas, perfumadas, con buena estructura y persistencia en boca. Al final todo se atribuye a las características de la variedad misma, es decir de la uva, y al tipo de vinificación que tienen.

Dada la estructura de los “blancos de invierno”, estos son perfectos para maridar platos más elaborados y condimentados, no sólo entradas frías, pescados o mariscos.