RRHH: Actualizarse es una necesidad

Estamos viviendo, en el mundo laboral, un proceso de cambio muy fuerte, debido al  traspaso de una generación a otra. En sólo unos pocos años más, los departamentos de RRHH se encontrarán frente a personas de la Generación Y, que ya no tienen los mismos patrones de comportamiento ni visión de vida frente a su trabajo que las generaciones anteriores. Según el estudio “Managing Tomorrow’s People” de PWC, el 90% de los nuevos graduados  sólo aceptarán posiciones en compañías donde los valores y responsabilidad social de la misma estén alineados con sus propias convicciones.

Entre otras cosas, la nueva generación requiere un plan de carrera claro, definido, con expectativas y metas realizables; un jefe que sea mentor, coach, que la empresa les ayude a desarrollar las competencias que les faltan. Esta generación espera un trabajo flexible en organizaciones con valores arraigados similares a los de él y con modelos de remuneración variable adaptables a su persona.

Ya no se trata de atraer a los mejores talentos de las nuevas generaciones sino de influenciar en las políticas corporativas. Según estudios, casi el 90% de los empleados trabaja pensando en cambiarse de empleo y más de la mitad de los líderes no tienen idea de que esto sucede. Interesante, si tomamos en cuenta el dato de que la principal razón que argumentan las personas para renunciar a una empresa es un mal jefe. Este ejemplo demuestra que es urgente que tanto los líderes empresariales como los departamentos de recursos humanos tomen conciencia de que su rol es cada vez más complejo y que no basta con resolver la problemática de la nómina sino que deben desarrollar políticas apropiadas para atraer y retener al talento indispensable para el éxito de las compañías.

¿Cómo debe enfrentar estos desafíos los departamentos de RRHH? Primero, entendiendo los códigos y expectativas de las nuevas generaciones y sus tecnologías, deben preparar y capacitar a sus líderes para tratar con los nuevos equipos tecnológicos que llegarán en poco tiempo más, y que éstos se atrevan a innovar de manera constante. Las compañías que logren esos objetivos podrán asegurar su propia sustentabilidad y éxito en el futuro.  La vieja ecuación sigue vigente: Empleados Felices producen Clientes Felices y Clientes Felices traen más Clientes.