Salud y Bienestar: Sigue cambiando el rostro global de las bebidas calientes

¿Cómo ha evolucionado el mercado del té en los últimos tiempos y qué impacto tiene para la salud? Descúbralo en esta columna.

Por Euromonitor International

La categoría de bebidas calientes es una de las que se ha visto más impactada por la tendencia de Salud y Bienestar. Históricamente ha existido una gran dicotomía entre las bebidas calientes consumidas para el disfrute (por ejemplo, el café y ciertos tipos de té), y las que se consumen por razones de salud. La tendencia de salud y bienestar ha ido difuminando los límites entre ambas, inspirando un crecimiento tanto en volumen como en valor.

Además de las bebidas preferidas para el disfrute puro, por ejemplo, en ocasiones sociales, cada cultura posee una gama destinada a medicamentos, generalmente en forma de infusiones o de cocciones hechas de raíces y otras materias (predominantemente vegetales). Estas preparaciones medicinales no son muy alabadas por su sabor e –incluso- muchas personas las encuentran desagradables a la hora de beberlas.

Hoy, la unión de la salud y el disfrute generó un poderoso motor de crecimiento y la innovación en el mercado de bebidas calientes, avalado en parte por la amplia difusión en los medios de comunicación de sus beneficios para la salud comprobados científicamente, por ejemplo, en el caso del té verde.

Otro factor ha sido la creación de buen sabor, el envasado “Premium” y saludable de frutas y los distintos rangos de té de hierbas. El bienestar general y la relajación son las plataformas populares de su posicionamiento, pero también hay muchos ejemplos de productos que destacan por sus efectos saludables. En Europa occidental, por ejemplo, las ventas de té a base de frutas /hierbas crecieron 21% entre 2005-2010, frente al 14% de incremento en la categoría té tradicional

La revolución verde en América Latina

La tendencia de la salud y el bienestar ha sido una bendición para la categoría de té verde, debido a su alto contenido de compuestos bioactivos, en particular, los polifenoles, que poseen propiedades anti-envejecimiento, cardiovasculares y sirven para la lucha contra el cáncer.

No es sorprendente que el mayor crecimiento haya venido de zonas geográficas donde el té verde no ha disfrutado de una historia de consumo tradicional, tales como Europa Occidental, América del Norte, América Latina, Australasia y Europa del Este. Por ejemplo, en Europa Occidental, el valor de las ventas de té verde aumentó un 52% entre 2005-2010, frente al 14% para el té tradicional, mientras que en América Latina las ventas se incrementaron en un 162%, es decir, el doble de la tasa registrada para el té tradicional.

Los consumidores latinoamericanos han tendido a ver el té como un remedio para problemas digestivos, que de alguna manera plantea una barrera cultural para una adopción más amplia de la bebida en la región. Históricamente, las bebidas calientes de América Latina por elección fueron el café, la yerba mate y, en cierta medida, el consumo de chocolate. En los últimos años, sin embargo, la tendencia de salud y bienestar ha introducido con éxito el concepto del té como una bebida deliciosa y saludable que también se puede disfrutar en un entorno social. Aunque desde una base modesta, en Brasil, el consumo se ha cuadruplicado, en Chile se registró un alza del 238%, mientras que en Argentina las ventas casi se duplicaron.

Boom en Chile

Chile, por ejemplo, ha sido testigo de la aparición de una nueva cultura del té, junto con una floreciente cultura del café. Tés de primera calidad, tales como el gourmet, orgánico, té verde a base de hierbas y de gama alta, han capturado la atención de los consumidores más jóvenes. Este desarrollo se ha visto favorecido por la creciente popularidad de los eventos de degustación de té.

Reconociendo el gran potencial de crecimiento y el mayor interés de los consumidores, los expertos internacionales del té han estado visitando a nuestro país para enseñar a la gente cómo elegir, beber y preparar el té de buena calidad. Compañías como la argentina IntiZen y Chamana, están empleando cada vez más como estrategia las catas de promoción dirigida al nicho gourmet. Incluso algunas universidades y empresas han llevado a la organización degustaciones de té como parte de sus actividades de relaciones públicas.

Con estrategias como éstas, más los esfuerzos para educar a los consumidores acerca de los beneficios del té verde, se impulsa el crecimiento futuro de la categoría. Según los datos de Euromonitor International, el consumo de té verde en América Latina está aún muy por debajo de otras regiones. En 2010, por el volumen per cápita de venta, ascendió a poco más de una taza en comparación con un promedio global de cerca de 18 tazas, y alrededor de 11 tazas de América del Norte y Europa Occidental.

El té negro, la oveja negra… hasta ahora

En términos de salud, el té negro es ampliamente considerado como el primo poco saludable del té verde. Sin embargo, esta opinión desfavorable puede ser inmerecida. Después de todo, té negro y verde están hechos de la misma materia prima, las hojas de la planta Camellia sinensis, y cualquier infusión elaborada a partir de ella contiene cantidades de fitoquímicos.
Más aún. Una investigación publicada en el Boletín de la Fundación Británica de Nutrición (diciembre de 2011) registró la revisión de 40 estudios epidemiológicos y concluyó que había una “asociación significativa entre el consumo regular de té negro y un menor riesgo de enfermedad coronaria como consecuencia de la ingesta de tres o más tazas al día”. El estudio también sugiere que el consumo de entre una y cuatro tazas de té negro al día reduce el riesgo de desarrollar diabetes.

Los investigadores reconocieron que los mecanismos responsables de los beneficios del té negro de salud siguen sin estar 100% claros y que aún se requieren investigaciones de intervención dirigidos para corroborar sus conclusiones. Sin embargo, los primeros hallazgos son buenas noticias.

En Europa occidental, donde el interés por los alimentos saludables es muy alto, el té negro registró un crecimiento del 2% CARG, en comparación al 4% para las bebidas calientes en general y 9% (también CAGR) para el té verde. El té negro, sin embargo, es mucho más popular en la región, logrando ventas en valor de € 3,2 mil millones en 2010 – siete veces superiores a las de té verde.
Es muy probable que la correlación positiva entre el consumo de té negro y la prevención de la salud cardiovascular / diabetes sea confirmada más adelante y que aumente su popularidad en todo el mundo, sobre todo en las regiones en que se registran bajos consumos.