Se dispara el consumo de espumantes en Chile

Los espumantes son la bebida de moda. Y las estadísticas así lo confirman. Según Euromonitor International, en el 2012 las ventas totales en Chile crecieron un 35%. El año pasado, el espumante representó cerca del 4% del volumen total del mercado del vino y aunque se espera que se mantenga como un mercado de nicho en Chile, su incremento en el consumo es notable.

Tradicionalmente, el consumo de espumantes ha estado ligado a la Navidad y fiestas de Año Nuevo, por lo que la mayor parte del consumo se da en el último trimestre del año. Sin embargo, el 2012 esta bebida empezó a ser más frecuente en actividades como happy hours y reuniones sociales, debido a su atractivo entre los jóvenes profesionales, especialmente las mujeres que buscan una bebida más glamorosa.

A modo de contexto, el 2012 en América Latina el consumo de esta bebida creció un 14%. Las economías desarrolladas, como EEUU, consumieron 150 millones de litros el año pasado. Más cerca, los argentinos consumieron 47 millones de litros, que es un 5% de su mercado total de vinos. Y Chile, en el mismo período alcanzó el 4% del mercado total de vinos con un consumo de 8 millones de litros.

En los últimos años, los principales productores de espumantes han desarrollado fuertes campañas de marketing para llevar su consumo más allá de las celebraciones tradicionales, mediante la introducción de nuevas variedades, empaques más atractivos y una mejora en la calidad de los productos.

El mercado de los espumantes crece y los consumidores conocen más de cerca los atributos que ofrecen. Carolina Reyes, Product Manager Vinos, Espumantes, Cervezas y Bebidas Analcohólicas en CAPEL, indica que “ahora muchas personas están prefiriéndolo como aperitivo versus tragos tradicionales como pisco sour, vaina, entre otros. Por otro lado, se ha convertido en una buena alternativa para una reunión social donde el espumante se torna en una excelente opción a la hora de acompañar canapés y petit bouchés debido a su perfil versátil y poco invasivo. Por otro lado vemos que el consumo es impulsado principalmente por las variedades Brut y Demi Sec, siendo la primera la que más crece debido a que tiene una asociación directa a menor cantidad de azúcar y que es una de las razones primordiales para el consumo de este producto, las bajas calorías”.

Opinión similar es la del supermercado Jumbo, desde donde señalan que los espumantes conforman una categoría que está muy de moda. “Sin duda, también ha influido la sofisticación en el consumo de alcoholes y el cuidado por la salud, ya que los consumidores están cada vez más informados y conscientes de lo que es bueno o malo para su salud. En este sentido, el espumante cumple un rol bastante importante dada su baja graduación en azúcar (principalmente en las variedades Brut, Extra Brut y Nature) versus otros alcoholes que llegan a triplicar su graduación”.

Los ejecutivos del supermercado señalan que la variedad más vendida en sus  locales es la Brut.

Características y atributos de los espumantes chilenos

En la actualidad, se cultivan en Chile uvas para producción de espumantes desde la Región de Coquimbo hasta la Región del  Biobío, una zona de casi 900 kilómetros de largo, lo que permite la posibilidad de ofrecer vinos con distintas características.

Los espumantes en Chile tienen en promedio 12,5° de alcohol,  entre 1 a 2 grados de alcohol menos que un vino normal chileno,  tienen mucho menos calorías, principalmente por su menor graduación alcohólica, siendo un aperitivo más light,  y además por sus burbujas, posee un glamour y sofisticación que no tiene otro tipo de vinos.

Carmen Gloria de Val Iriarte, Jefe de Carrera en la Escuela de Agronomía de la Universidad Santo Tomás, señala que “actualmente se ofrecen en el mercado productos de alta calidad, con una buena acidez y burbujas integradas. Son frescos, frutosos, livianos, refrescantes  y jóvenes. En la elaboración de estos vinos en Chile se usan cepas tradicionales para espumantes como Chardonnay, Pinot noir y Sauvignon blanc,  y se está innovando con variedades como Pedro Jiménez y País, lográndose con estas últimas producir espumantes característicos de nuestro país, elaborados con una segunda fermentación  de acuerdo al método tradicional de segunda fermentación en botella o Champenois y al método de segunda fermentación en  cubas de acero inoxidable o Charmat”.

“Junto con lo anterior, se está ofreciendo un rango bastante amplio en cuanto a tipos y estilos, donde ha habido  mejoras  significativas en calidad y con rangos de precios para todos los niveles. Además, se trabaja con envases y etiquetas más atractivas, incluso envases de menor tamaño que tienen mucho éxito por su contenido justo”, destaca la experta.

A juicio de Carmen Gloria de Val Iriarte, la percepción de que el vino espumante debe consumirse sólo en ocasiones especiales ha cambiado, volviéndose un producto más accesible y disponible a precios más razonables. “Los consumidores actuales son exigentes, con conocimientos  sobre lo que están bebiendo y buscan productos más frescos, livianos y menos calóricos, por lo que estos vinos se están consumiendo de manera cada vez más habitual, durante todo el año y no sólo asociado a las fiestas de fin de año, como era costumbre en nuestro país”, resalta.

Espumantes exitosos

María José Fontena, Brand Manager de ViñaMar, hace énfasis en que el consumo de espumantes es cada vez menos estacional, lo que ha provocado un rápido crecimiento de la categoría. Si bien es el preferido por las mujeres, por las bajas calorías y la sofisticación, los hombres se están integrando cada vez más. “Por otro lado, este último tiempo hemos visto que el consumo está siendo cada vez más premium, lo que nos indica un mayor conocimiento de los productos, los consumidores están prefiriendo espumantes de una mejor calidad”, dice.

Por ejemplo, en el caso de esta Viña, las variedades más consumidas son Brut y Demi Sec, debido a que son las más tradicionales y las más conocidas por la gente. “Sin embargo, cada vez vemos más innovaciones en productos y formatos. Han aparecido nuevas ocasiones de consumo, cada vez más individuales y por lo mismo la aparición de los formatos pequeños, como el recientemente lanzado de 375cc Brut de Viñamar. Y por otro lado, hemos hecho lanzamientos de productos más sofisticados como el Rosé y el Extra Brut. Lo que a su vez se ha traducido en un mayor conocimiento por parte de los consumidores”, destaca la ejecutiva.

Otro buen ejemplo de espumantes exitosos es Sensus, que ha logrado una buena llegada al segmento femenino. “Sensus ha tenido una muy buena acogida. En general cuando asistimos a eventos del target, las mujeres quedan encantadas con el look del producto. Destacan su color vibrante y llamativo que es propio de la marca, y que es muy importante, ya que tener un sello distintivo dentro de la categoría genera mayor recordación y asociación directa cuando se ve este color en la góndola. De todas maneras lo más destacable del producto por parte de las consumidoras es la calidad. Cuando lo prueban quedan encantadas, la verdad es que Sensus es un producto que logra diferenciarse sensorialmente de otros competidores debido a que la uva con la que se produce es distinta y es muy buena para hacer espumantes. Es cosechada del Valle de Limarí el cual se caracteriza por tener suelos minerales y días templados que ayudan a una lenta maduración de la uva concentrando así los sabores y aromas. Sensus está pensado para ellas, es versátil, es elegante, innovador y diferente, tal como lo es la mujer actual”, enfatiza Carolina Reyes, Product Manager Vinos, Espumantes, Cervezas y Bebidas Analcohólicas en CAPEL.

Espumantes y la salud de los consumidores

Manuel Alarcón Hormazábal, Director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Santo Tomás, señala que “primero hay que aclarar que el elemento común de cualquier tipo de bebida es el aporte de agua y este elemento es el único que nuestro organismo requiere para satisfacer su demanda de hidratación y mantener un estado nutricional adecuado y, en definitiva, preservar la salud.  No obstante, en el caso de espumantes, al ser consumidos al término de las comidas aporta calorías extra que incidirán en el aumento de peso.  Para atenuar este efecto podrían consumirse, moderadamente, para iniciar una comida, y como vino único, de esta forma no excederíamos el aporte calórico esperado”.