Sistemas solares fotovoltaicos: Con energía para rato

Una empresa familiar chilena transformó a las energías renovables en su oportunidad de negocio. Hoy con 27 años de experiencia ya llevan cientos de proyectos desarrollados y cuentan con más de 336 clientes a lo largo de todo nuestro territorio. Para conocer la historia de emprendimiento de Heliplast, entrevistamos a Peter Horn, ingeniero matemático UNICAMP Brasil y CEO de la entidad.

¿Cómo surgió la idea de formar este negocio y qué nicho pretendían cubrir con la puesta en marcha de su emprendimiento?

En 1984 la idea era vender destiladores solares de fabricación propia, capaces de producir hasta 6 litros de agua destilada por cada metro cuadrado de destilador instalado, a familias aisladas, sin embargo, luego nos dimos cuenta que el mercado era otro. Las personas necesitaban y pedían mucho más energía eléctrica que agua potable.
Así el año 1986 importamos y vendimos los primeros módulos fotovoltaicos y fabricamos generadores eólicos pequeños, que comercializamos a lo largo de la costa.

¿Cuáles fueron las principales trabas que debieron enfrentar para poner en marcha su empresa y cómo captaron la atención de los clientes?

Al principio, la gente no creía que el sol pudiera fabricar corriente, entonces hubo que hacer muchos viajes en camioneta, con un panel fotovoltaico en el techo, y llegando de comunidad en comunidad se demostraba y enseñaba lo eficiente y efectivo del funcionamiento. Los programas de Tierra Adentro y del Profesor Rossa, y un sin número de charlas técnicas y exposiciones a nivel universitario y empresarial ayudaron a divulgar y a enseñar a la gente en general.

¿Cómo ha evolucionado el mercado de la energía renovable en la última década?

La gente está consciente de los beneficios de las energías renovables y de su real aplicabilidad. Si sumamos, además, la baja sostenida de los precios a nivel mundial, por la fuerte competencia de los productos de origen asiático, y el avance en las telecomunicaciones e Internet, podemos decir que es un mercado que crece en exponencial en el mundo y más lento en Chile.

¿Cuáles son sus principales clientes y qué tipo de servicio es más demandado por éstos?

Tenemos clientes en la minería, construcción y telecomunicaciones, pero la mayoría de las empresas y particulares busca una solución para obtener electricidad donde ésta aún no ha llegado o el costo de traerla es muy alto. El servicio principal es la asesoría para dimensionar y definir la venta de sistemas fotovoltaicos.

¿Qué servicios ofrecen para el rubro del retail y cómo ha sido la acogida a éstos?

En nuestras oficinas tenemos todos los productos necesarios para un sistema solar fotovoltaico, que un cliente puede comprar y llevar. La gente agradece que junto con el producto, está la asesoría para llevar lo justo y necesario al precio más conveniente.

Si bien en Chile desde marzo de este año tenemos la Ley para la conexión a la red eléctrica llamada “Netmetering”, su aplicabilidad se ve dificultada por la falta del reglamento y norma para que las compañías distribuidoras acepten y paguen el excedente de energía producida con los sistemas fotovoltaicos instalados en nuestros techos.

Sin ese reglamento y sin un incentivo real, el ahorro se ve muy lejano, pues cabe al cliente amortizar la inversión a muy largo plazo. Como ejemplo, una instalación conectada a la red de aproximadamente 1200 Watts cuesta cercano a los $3 millones, que tenemos que amortizar por más o menos 20 años. Dependiendo de cuánto nos pagará la empresa distribuidora por cada Kilovatio que inyectamos a la red. El beneficio, sin lugar a dudas, es la propia conciencia ecológica de cada uno y la menor huella de carbono al utilizar esta energía limpia.

¿Cuáles son sus proyectos en el mediano y largo plazo?

Vemos como principal mercado a mediano plazo los sistemas conectados a la red eléctrica, pues representamos a SMA y Steca, las dos empresas más importantes de inversores que permiten esa conexión. A largo plazo pretendemos, como todos los actores de este rubro, lograr una planta solar fotovoltaica integrada al SING o SIC en el norte donde Chile tiene una de las radiaciones por metro cuadrado más altas del mundo.
En cada país latinoamericano hay pioneros -como nosotros- que llevan este negocio y por lo tanto nuestro negocio no es exportable. La ventaja de ellos, sin embargo, es que los gobiernos de los otros países ven las energías renovables como un tema de Estado y no como un tema de regulación de mercado.