Tiempo… el regalo ideal para los adultos mayores en el Día del Padre

Al llegar estas fechas, pensamos en qué le hemos regalado con anterioridad, la idea es variar.
Al pensar en qué regalarle a nuestros padres en su día, la primera alternativa que se nos pasa por la mente son regalos materiales. Sin embargo, cuando ellos ya están en la tercera edad, valoran de una manera especial otro tipo de cosas, como por ejemplo, compartir con sus seres queridos.

Al respecto, Andrea Lazcano, psicóloga de Seniority señala que “el pasar tiempo de manera tangible con ellos, no es sólo estar presentes; sino que profundizar en sus gustos e intereses, y ello debería hacerse en cualquier fecha del año”.

Esto se debe que a los adultos mayores se mueven en otras expectativas y dan significado a las circunstancias, dejando las cosas materiales en un segundo plano. “Ellos valoran la calidad más que la cantidad de tiempo que se pase con ellos. Así, un abrazo profundo, palabras de cariño y conversaciones con tranquilidad, escuchando lo que tienen para decirnos, es el mejor regalo que se les puede dar”, asegura la profesional.

Esto no quiere decir que los regalos materiales están descartados. La combinación de ambos es aún mejor. Pero sí hay que conocerlos profundamente y acertar en el regalo. Lo mejor es un regalo con sentido para ellos, que los haga recordar a su juventud, la profesión que desempeñaron durante muchos años o el lugar donde pasaron los mejores años de su vida.

“Debemos buscar en las profundidades de nuestros cajones emocionales y encontrar aquello que conozco y admiro para regalárselo con respeto. Por ejemplo, un libro con fotografías de lugares históricos, si es que antes vivieron en otro país u otra ciudad. Un lindo álbum de fotos con imágenes de él desde niño con sus padres, hasta ahora, con sus nietos o bisnietos, pasando por todas las épocas y situaciones importantes de su vida, son cosas que los llenan de emoción y agradecen en lo más profundo”, enfatiza Andrea Lazcano.

Muchas veces, por falta de tiempo, no nos detenemos a pensar qué es lo que los haría realmente felices y optamos por la solución más rápida y fácil. Quizás llegó el momento de ver a través de sus ojos y entender qué es lo que realmente quieren.